Las derramas en las comunidades de vecinos

1. ¿Qué es una derrama comunitaria?

Una derrama es un pago extraordinario que los propietarios deben realizar para cubrir gastos imprevistos o no presupuestados en la comunidad. Estos pueden incluir reparaciones en fachadas, mejoras en instalaciones eléctricas, reparación o instalación de ascensores, eliminación de humedades o plagas, entre otros.

2. ¿Es obligatorio pagar una derrama?

Por norma general, sí. La LPH establece que los propietarios están obligados a contribuir a las derramas aprobadas en junta de propietarios, incluso si votaron en contra o no asistieron a la reunión. La única excepción es si un juez autoriza la suspensión del pago.

3. ¿Cuándo se puede negar un propietario a pagar una derrama?

Existen situaciones específicas en las que un propietario puede negarse legalmente a pagar una derrama:

  • Mejoras estéticas no esenciales: Si la derrama se destina exclusivamente a mejoras estéticas que no afectan la seguridad ni la habitabilidad del edificio, y el propietario votó en contra en la junta, puede negarse a pagarla. Sin embargo, en este caso, no podrá disfrutar de las mejoras realizadas.
  • Obras no necesarias: Cuando se trata de obras que no son necesarias para el mantenimiento o conservación del edificio, y su coste excede de tres mensualidades ordinarias de gastos comunes, los propietarios disidentes pueden estar exentos del pago.

4. ¿Cómo se calcula la contribución de cada propietario?

La LPH no establece un límite mínimo o máximo para las derramas. El importe que debe abonar cada propietario se calcula en función del coeficiente de participación que figura en la escritura de cada piso o local. Este coeficiente determina el porcentaje que cada propiedad representa en el conjunto del edificio. En algunos casos, y si así lo acuerda la comunidad, el reparto puede hacerse en partes iguales.

4. Consecuencias de no pagar una derrama obligatoria

Negarse a pagar una derrama obligatoria puede acarrear diversas consecuencias legales:

  • Morosidad: El propietario será considerado moroso, lo que puede llevar a la pérdida del derecho a voto en las juntas de propietarios y al uso de zonas comunes no esenciales.
  • Acciones legales: La comunidad puede iniciar procedimientos judiciales para reclamar la deuda, incluyendo el procedimiento monitorio.
  • Intereses y costas: Además del importe adeudado, el propietario moroso puede verse obligado a pagar intereses de demora y las costas del proceso judicial.

5. Resumen

El pago de derramas en una comunidad de vecinos es, en la mayoría de los casos, obligatorio. Solo en situaciones específicas, como mejoras estéticas no esenciales o determinadas obras no necesarias, un propietario puede estar exento del pago, siempre que haya votado en contra en la junta. Es fundamental que los propietarios estén informados y participen activamente en las decisiones de la comunidad para evitar conflictos y posibles sanciones.

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